Las bases de datos relacionales han sido la opción preferida para almacenar, recuperar y consultar información. Estas bases de datos permiten a los usuarios organizar sus datos siguiendo un conjunto estructurado y bien definido de patrones (modelo). Aunque este enfoque es efectivo para almacenar datos estandarizados y bien conocidos desde el inicio (por ejemplo, una aplicación de registro hospitalario que contiene registros de pacientes con un conjunto coherente de campos predefinidos... identificación del paciente, nombre, apellido, fecha de la última visita, etc.), también tiene limitaciones. Para organizaciones cuyos datos entrantes no están bien definidos (imagine un formulario de consulta en línea para una startup que aún está experimentando con diferentes campos para recopilar información de los visitantes, eliminando y agregando campos a medida que avanzan para adaptarse a la naturaleza cambiante del negocio), cualquier definición establecida sobre cómo deben estructurarse los datos en una base de datos existente tendría que redefinirse regularmente. Esto implicaría recrear el modelo de datos (esquema) que dicta la estructura y los tipos de datos permitidos para admitir diferentes tipos de entradas, antes de poder guardar nuevos datos en la base de datos.
En este contexto, surgen las bases de datos NoSQL (no solo SQL). Las bases de datos NoSQL liberan a los usuarios de tener que predefinir la estructura de los datos entrantes, permitiéndoles insertar y actualizar nuevos datos de manera dinámica. Estas bases de datos suelen ser más rápidas que las relacionales y pueden manejar grandes volúmenes de información con facilidad. Además, las bases de datos NoSQL escalan mejor que las relacionales gracias a su capacidad para particionar los datos eficientemente entre múltiples servidores (clúster) y equilibrar la carga del acceso a estos datos. Las bases de datos NoSQL se integran especialmente bien con aplicaciones que requieren análisis en tiempo real, personalización de sitios, IoT y aplicaciones móviles.
En esta capacitación dirigida por un instructor, los participantes comprenderán la arquitectura, los principios de diseño y la funcionalidad de las bases de datos NoSQL más populares a medida que configuran, operan y evalúan diversas bases de datos NoSQL en un entorno práctico. El objetivo de esta capacitación es capacitar a los participantes para evaluar, proponer e implementar de manera inteligente una solución de base de datos adecuada NoSQL dentro de su organización.
Al final de esta formación, los participantes serán capaces de:
- Instalar y configurar diferentes tipos de bases de datos NoSQL, incluyendo MongoDB, Cassandra, Redis y Neo4j
- Comprender las ventajas y desventajas de las bases de datos NoSQL frente a las relacionales
- Entender los formatos de datos subyacentes utilizados por las bases de datos NoSQL y cómo estos formatos pueden ser aprovechados al desarrollar aplicaciones modernas (escritorio, móvil, nube, IoT)
- Realizar operaciones de creación, inserción, actualización y eliminación en una base de datos NoSQL
- Configurar un entorno híbrido con una base de datos relacional y NoSQL trabajando juntas
- Configurar un clúster de base de datos NoSQL para distribuir el procesamiento de conjuntos de datos muy grandes
- Comprender las implicaciones de seguridad del uso de una base de datos NoSQL
- Desplegar y escalar una base de datos NoSQL en un entorno de producción
Audiencia
- Profesionales de bases de datos
- Arquitectos de datos
- Estrategas de datos
- Gestores de proyectos
- Desarrolladores de aplicaciones que deseen integrar una solución de base de datos flexible en su aplicación
Formato del curso
- Parte conferencia, parte discusión, ejercicios y práctica intensiva
Nota
- Para solicitar una formación personalizada para este curso, póngase en contacto con nosotros para concertarlo.
Leer más...